La Asociación Española de la Carretera entrega sus Medallas de Honor 2008

La carretera, un espacio común para la tolerancia y el respeto


“La carretera es un ejemplo perfecto de espacio común que, queramos o no, debemos compartir y utilizar de forma conjunta. Es el lugar idóneo para demostrar nuestra tolerancia y nuestro respeto, e incluso nuestra solidaridad”. Miguel Mª Muñoz, Presidente de la Asociación Española de la Carretera (AEC), pronunció estas palabras el pasado 17 de junio con motivo de la entrega de las Medallas de Honor de la Carretera.

Esta edición estuvo marcada por el reciente fallecimiento de Rafael del Pino, un referente indispensable para el mundo de la construcción española del siglo XX. Fundador de Ferrovial, una de las más importantes compañías del sector, consagró toda su vida al progreso de las obras públicas de nuestro país. En homenaje a su memoria, todos los asistentes guardaron un respetuoso minuto de silencio al inicio de la ceremonia.

El acto de entrega de estos galardones tuvo lugar en el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid y congregó a más de 250 personas, entre las que figuraban familiares y amigos de los galardonados, representantes políticos y destacadas personalidades del sector viario.

En la presente edición, han sido distinguidas 36 personas relacionadas de una u otra forma con el mundo de las infraestructuras viarias. Con esta Medalla se hace cada año un reconocimiento público del trabajo de todos aquéllos que contribuyen a que las carreteras sean cada día más seguras, eficientes y solidarias.

Medalla de Oro
La Medalla de Oro de la Carretera ha recaído este año en Luis Alberto Solís, Director General de Carreteras e Infraestructuras de la Consejera de Fomento de la Junta de Castilla y León. La concesión de esta Medalla coincide para Solís con el trigésimo aniversario de la finalización de sus estudios universitarios, lo cual constituye todo un homenaje a su larga y fructífera trayectoria profesional.

Entre sus muchos méritos en el ámbito viario, Luis Alberto Solís destaca como impulsor y ejecutor del Plan Regional de Carreteras 2002-2007, un instrumento básico para la actual planificación viaria de la comunidad castellano-leonesa. De la misma forma, promovió el Plan Integral de Seguridad Vial (2004-2008), una iniciativa que trata de involucrar al conjunto de la sociedad en la lucha contra los accidentes de tráfico. Solís ha sido, además, artífice de la primera experiencia de rehabilitado de firmes mediante refuerzo con hormigón seco compactado, y autor de la primera normativa regional de firmes y pavimentos, redactada en 1996. Es también Vicepresidente de la AEC y, desde este cargo, ha contribuido con especial interés al desarrollo viario español de los últimos años.

Tras recibir la Medalla de Oro de la Carretera, Solís destacó la vital importancia que han tenido las transferencias viarias a las comunidades autónomas en el progreso de las carreteras en nuestro país. Luis Alberto Solís conoce bien este hecho ya que comenzó su labor en la Junta de Castilla y León en 1984, en una época en la que se inició el proceso de traspaso de competencias viarias a las administraciones autonómicas. En sus palabras, “si en otros ámbitos competenciales la gestión autonómica genera dudas y reticencias, por afectar la fragmentación del principio de solidaridad interregional, no es el caso de ninguna manera de la gestión autonómica de las carreteras transferidas”.

A título póstumo
Con carácter extraordinario, la AEC ha concedido una Medalla de Oro a título póstumo a Antonio Valdés y González-Roldán, Ministro de Obras Públicas entre 1974 y 1976. Fallecido el 10 de octubre del pasado año, Valdés comenzó a ejercer su profesión en 1949. Su primer cargo público fue el de Delegado de Transportes de Madrid, que ocupó en la década de los 60 y desde el que trabajó por la progresiva mejora de las comunicaciones y el tráfico. Decidido partidario de la modernización de las infraestructuras del transporte en España, Valdés materializó desde el Ministerio de Obras Públicas proyectos como la autopista "Y", la autopista del Huerna y la madrileña M-30. Estrecho colaborador de la AEC en congresos y actividades docentes, su relación con esta entidad se mantuvo durante muchos años en términos profesionales y humanos.

Medalla Internacional
Por otra parte, el mexicano Óscar de Buen Richkarday, Subsecretario de Infraestructuras de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de México, recibió la Medalla al Mérito Internacional. De Buen es Ingeniero Civil por la Universidad Nacional Autónoma de México y Maestro en Ciencias con especialidad en Transporte del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussets. Entre los diversos cargos que ha desempeñado a lo largo de su carrera destaca su faceta docente en diversas Facultades de Ingeniería. De Buen mantiene, por otra parte, un fuerte lazo de unión con la AEC gracias al Premio Internacional a la Innovación en Carreteras Juan Antonio Fernández del Campo, ya que fue miembro del Jurado de su I Edición. Actualmente, es el impulsor de un ambicioso plan de carreteras que transformará la red viaria mexicana en los próximos años.

Menciones Especiales
Cada año, la AEC concede varias Medallas de la Carretera con Mención Honorífica a profesionales muy vinculados a esta institución, y sin cuya colaboración las infraestructuras viarias de nuestro país no serían lo que son. En esta edición, han sido siete las personas distinguidas con la Medalla de la Carretera con Mención Honorífica (ver tabla adjunta).